Precauciones para la aplicación de poliacrilamida en verano.
02-06-2026
En verano, debido a las altas temperaturas, tanto del agua como del ambiente, la temperatura aumenta considerablemente, lo que modifica en gran medida la velocidad de disolución, la actividad, el rendimiento de floculación y la dosificación de la poliacrilamida (PAM). Para garantizar resultados estables en el tratamiento de aguas residuales y la deshidratación de lodos, evitar el desperdicio de reactivos y una eficiencia de tratamiento deficiente, es fundamental realizar ajustes específicos en los procesos de aplicación de PAM, especialmente en verano. Este artículo resume las principales precauciones para el uso de PAM en invierno y verano, con especial atención a los requisitos operativos específicos del verano, basados en las diferencias de rendimiento inducidas por la temperatura.
La temperatura es un factor clave que afecta el rendimiento de la poliacrilamida, ya que las fluctuaciones térmicas influyen directamente en su viscosidad y actividad. En invierno, las bajas temperaturas del aire y del agua reducen la viscosidad y la actividad de la PAM. Para las mismas condiciones de tratamiento de aguas residuales y lodos, se requiere una dosis ligeramente mayor de PAM para obtener resultados de tratamiento estándar. En verano, el aumento de la temperatura ambiente y del agua incrementa la actividad molecular y la viscosidad de la solución acuosa de PAM, acelerando su disolución. En condiciones estables de calidad del agua, la dosis de PAM puede reducirse adecuadamente para controlar eficazmente los costos y evitar el exceso de reactivo residual.
1. Notas clave sobre el uso de la poliacrilamida catiónica en verano.
La poliacrilamida catiónica se utiliza principalmente para la deshidratación de lodos orgánicos en el tratamiento de aguas residuales. Las altas temperaturas del verano aceleran la reproducción de microorganismos en el agua, lo que provoca un rápido crecimiento de los lodos orgánicos y fluctuaciones drásticas en sus propiedades, con cambios mucho más evidentes en la calidad del agua y la concentración de lodos en comparación con el invierno.
Por lo tanto, es necesario monitorear de cerca los cambios en la calidad del agua y las condiciones del lodo durante el verano. Es preciso ajustar la dosificación del reactivo y seleccionar poliacrilamida catiónica con el grado iónico adecuado según el contenido de humedad y materia orgánica del lodo, para así satisfacer dinámicamente los requisitos del proceso de deshidratación y prevenir la deshidratación incompleta y el deterioro de los efectos de floculación.
2. Notas clave sobre el uso de la poliacrilamida aniónica en verano.
La poliacrilamida aniónica se utiliza principalmente para la floculación de lodos inorgánicos y la clarificación de aguas residuales, y su tiempo de disolución se ve muy afectado por los cambios de temperatura estacionales. Según lo verificado en múltiples pruebas de disolución estacionales realizadas por nuestra fábrica: en condiciones de bajas temperaturas invernales, la poliacrilamida aniónica tarda entre 60 y 120 minutos en disolverse por completo; mientras que en climas cálidos de verano, el tiempo de disolución se reduce en un tercio, requiriendo solo entre 40 y 60 minutos para su disolución total.
En función de esta característica, el tiempo de disolución debe controlarse rigurosamente en verano para evitar la disminución del rendimiento causada por una duración excesiva. Asimismo, las altas temperaturas mejoran la actividad de floculación del PAM. La dosificación puede reducirse adecuadamente durante el tratamiento de lodos inorgánicos para optimizar los costes de los reactivos, garantizando al mismo tiempo efectos de floculación y sedimentación estables.
3. Precauciones específicas para el verano en el almacenamiento y mantenimiento de soluciones de PAM.
El verano se caracteriza por una intensa luz solar y altas temperaturas, lo que impone requisitos más estrictos para el almacenamiento y el mantenimiento de la solución residual de poliacrilamida, convirtiéndolo en un aspecto clave de la gestión diaria:
1. El PAM sólido deberá almacenarse en un almacén fresco, oscuro, bien ventilado y seco, alejado de fuentes de calor de alta temperatura para evitar la absorción de humedad y la degradación del reactivo por altas temperaturas;
2. La solución acuosa de PAM preparada y sin usar debe sellarse y cubrirse adecuadamente. Debe evitarse la exposición directa a la luz solar y la contaminación por polvo para prevenir la rápida pérdida de actividad de la solución y la degradación del rendimiento de floculación, lo que podría afectar la estabilidad de las operaciones de tratamiento de aguas residuales.




